EMBRIOLOGÍA Y ANATOMÍA DE LOS HUESOS INFANTILES


E
l desarrollo del tejido óseo se inicia durante el periodo embrionario y fetal, continuando a lo largo de la infancia, durante el desarrollo embrionario éste se origina a partir del mesodermo, el cual permite que a la 5ta  semana de gestación aparezcan los muñones de las extremidades, los cuales se forman a partir del ectodermo y de un eje central mesodérmico, con áreas de menor densidad donde se desarrollarán las articulaciones, luego en la 6ta semana de gestación se desarrolla el molde cartilaginoso. La capa más externa del mesodermo que se transformó en pericondrio en la fase cartilaginosa se convierte en periostio y producirá células osteblásticas formadoras de hueso sobre la matríz mesenquimal.



EL HUESO.

Es considerado tanto como una estructura anatómica como un órgano.









Anatomía característica de la infancia.



 Diáfisis: es la zona central y más angosta del hueso. Formada por hueso cortical rodea la cavidad medular.

 Epífisis: son los extremos articulares. Están constituidas por hueso esponjoso y no tiene cavidad medular.

 Metáfisis: es la zona intermedia entre las anteriores. Formada por hueso compacto y esponjoso, no posee cavidad medular. 


Periostio: membrana celular que recubre la superficie externa del hueso hasta la inserción de la cápsula articular.


Endostio: membrana que recubre el canal endomedular.
 
Placa epifisaria: zona cartilaginosa localizada entre la epífisis y la metáfisis. Formada por 4 capas desde la epífisis a la diáfisis: cartílago en reposo, cartílago inmaduro proliferativo, cartílago en maduración y cartílago calcificado. Es la responsable del crecimiento en longitud de la diáfisis y metáfisis.

Cartílago articular: recubre las epífisis hasta la inserción de la cápsula articular. Produce el crecimiento de la epífisis.



Benito, G. (2006). Traumatología Infantil para médicos y pediatras. Buenos Aires: Nobuko.